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La Sal Yodada

23 de Junio de 2011

La OMS y la FAO consideran importante hacer ver a los ciudadanos los riesgos de la falta de yodo, y en España la Sociedad de Endocrinología y Nutrición y el Ministerio de Sanidad firmaron un convenio para establecer medidas preventivas a niños, mujeres embarazadas y lactantes y a la población en gneral, porque la falta de yodo puede producir problemas en la glándula tiroides, hipotiroidismo y otros. Es la primera causa prevenible de lesión cerebral del feto, del lactante y de retraso psicomotor en los niños pequeños.

Los expertos indican que en España se padece una deficiencia leve o moderada de yodo, pero en algunos puede ser considerable. La OMS dice que un 40% de la población mundial está en riesgo de déficit de yodo, y asocia este problema el cretinismo o retraso de la inteligencia y desarrollo general, el enanismo y la sordomudez. La glándula tiroides necesita yodo para regular el crecimiento y desarrollo, y su falta es más peligrosa en el periodo fetal y en los dos primeros años de vida del niño.

El yodo está en los productos de la pesca (entre 8 y 16 mcgr.), especialmente en salmonetes (190 mcgr), los mariscos (90 mcgr), almejas y berberechos (120mcgr), y también en huevos (10 mcgr), frutas y verduras (el ajo, 95 mcgr) y cereales. Hay que tomar 150 microgramos al día, que muchas veces no se cubren con los alimentos, sin olvidar que la sal es siempre sal y puede causar problemas.

Dice Lluis Serra, de la Dieta Mediterránea, que hay que estar atentos a las tallas bajas y al desarrollo intelectual inferior. La sal común y la sal marina apenas contienen yodo, y es la sal yodada la que lo contiene; antes del envasado se añaden 6 gramos de yoduro potásico a cada kilo de sal. Conviene tomar, de 0 a 6 años, unos 90 microgramos; de 6 a 12 años, unos 120; los mayores, 150, y las embarazadas y lactantes unos 250. En los comedores escolares deberían utilizar exclusivamente sal yodada en la elaboración de las comidas.

Fuente: elcorreo.com