Yodo y salud

La deficiencia de yodo ha sido considerada como la mayor causa altamente prevenible de la discapacidad humana y sin embargo aún afecta a un sector importante de la población mundial específicamente aquellas que habitan las zonas montañosas e inundables.

Según el informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud), UNICEF (Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia) y CICDDY (Consejo Internacional para el Control de los Desordenes por Deficiencia de Yodo), aproximadamente el 13 % de la población mundial estarían afectados  y el 38% estarían expuestos a los trastornos por deficiencia de Yodo.

Se calcula que en el mundo se encuentran en situación de deficiencia de yodo unos 2000 millones de personas. Ante este problema de tal magnitud por las graves consecuencias para la salud, la Organización Mundial de la Salud ( OMS ) ha instado en varias resoluciones a que todos sus países miembros establezcan las medidas sanitarias adecuadas para la erradicación de la deficiencia de yodo, con el objetivo de eliminar en todos los países esta deficiencia nutricional. En España, al igual que en la mayoría de los países del continente europeo, persiste la situación de deficiencia de yodo.

¿Qué es el yodo?

El yodo es un micronutriente de gran importancia biológica, imprescindible para la síntesis de las hormonas tiroideas: Tryodotironina (T3) y Tiroxina (T4). Estas hormonas influyen en el crecimiento esquelético, regulan la temperatura corporal y el sistema cardiovascular y facilitan el desarrollo y la maduración del cerebro de los seres humanos y animales.

Consecuencias de la deficiencia de yodo en el organismo

El déficit de yodo origina múltiples alteraciones de expresión variable en función del grado de deficiencia y de la edad, entre otros factores.

  • Deficiencia de yodo en el feto: aparición de cretinismo en los futuros lactantes, que es un cuadro de deficiencia mental grave asociado a sordomudez y baja estatura. También la deficiencia de yodo en el feto puede ocasionar abortos y malformaciones.

  • Deficiencia de yodo en niños: retraso del crecimiento, deterioro de las facultades mentales, con menor coeficiente intelectual y alteraciones auditivas.

  • Deficiencia de yodo en adultos: origina un aumento de la glándula tiroides denominado bocio, en ocasiones con formación de nódulos en su interior (bocio nodular), y se asocia a múltiples complicaciones,  con la consiguiente necesidad de intervenciones quirúrgicas sobre el tiroides, o de tratamientos con yodo radiactivo. Por último, las poblaciones con deficiencia de yodo presentan una mayor susceptibilidad para sufrir los efectos nocivos de la irradiación en caso de un accidente nuclear. 

Todas estas enfermedades pertenecen a los DDI (Desordenes originados por la Deficiencia de Yodo), también conocidos como los TDI Trastornos originados por la Deficiencia de Yodo).

¿Todas las personas necesitan la misma cantidad de yodo?

Las necesidades de yodo en nuestro organismo  se modifican según la edad y determinadas circunstancias fisiológicas.

· Niños < 1 año: 50 μg yodo/día
· Niños de 2-6 años: 90 μg yodo/día
· Niños de 7-12 años: 120 μg yodo/día
· Personas adultas: 120 - 150 μg yodo/día
· Mujer embarazada: 200 - 300 μmg yodo/día.

El descubrimiento más trascendente de éstas últimas décadas es la acción clave del yodo en la maduración de las células nerviosas, por lo cual su deficiencia está asociada a la pérdida de puntos de coeficiente intelectual y cuyo impacto final será una menor calidad de vida.

Viendo las cantidades de yodo necesarias, es fácil entender porque las mujeres embarazadas son el grupo más vulnerable y es que las etapas críticas para la adecuada provisión de yodo serán: durante la gestación, debido a que el feto comienza a producir su propia hormona tiroidea a partir de la semana 12, asimismo, en la etapa de la lactancia, la leche materna será la única fuente de yodo durante seis meses para el niño pequeño, y los 2 primeros años de vida en que culmina el desarrollo cerebral.

¿Dónde podemos encontrar yodo?

El contenido de yodo en los alimentos está estrechamente ligado a la presencia de este mineral en los suelos y aguas donde éstos son producidos, se conoce que el lecho marino es la principal fuente de yodo en la corteza terrestre, por ello los alimentos naturales con mayor contenido en yodo son los productos marinos.
A continuación se muestra algunos alimentos que presentan este mineral:

  • Alimentos marinos: almejas, mejillones, gambas, caballa, bacalao y atún.
  • Alimentos vegetales: legumbres, brócoli,  zanahoria y espinacas.

Por tanto, y a diferencia de otros micronutrientes, presentes en cantidades suficientes y en numerosos alimentos de nuestra dieta habitual, el yodo sólo se encuentra en cantidades suficientes para cubrir los requerimientos en un reducido grupo de alimentos. De ahí que las autoridades sanitarias de múltiples países, para evitar  problemas de deficiencia de yodo, hayan adoptado la medida de suplementar la sal con yodo, es decir, gracias al uso de la denominada, SAL YODADA.

Sal yodada frente a sal común

La deficiencia de yodo es un problema de carácter geoquímico y es necesario proteger a la población que vive en las áreas yodo-deficientes con un producto fortificado como es la SAL YODADA COMENSAL

¿Es lo mismo la sal yodada que la sal común?

La denominada sal común (la mayoría de ellas marina), en contra de la creencia generalizada de los consumidores apenas contiene yodo, y es que la sal marina que consumimos ha sido sometida a un proceso de secado y refinamiento que hace que pierda gran cantidad de minerales, en concreto, el yodo. Es por ello, por lo que  la sal yodada no es igual a la sal común. La sal yodada es aquella que ha sido fortificada mediante la adición de yodo a la misma.

LA SAL YODADA es la más importante fuente dietética de yodo disponible y constituye el método más efectivo para la erradicación de los trastornos por deficiencia de yodo.

Las razones son las siguientes:

  • La sal es un ingrediente que casi toda la población consume en cantidades relativamente constantes para potenciar el sabor de los alimentos.
  • A pesar que el yodo se encuentra en el suelo, muchas áreas se encuentran casi desprovistas de este elemento debido a la sobreexplotación.
  • Los alimentos ricos en yodo procedentes del mar: moluscos  y pescados son pocos consumidos por el grupo más vulnerable: los niños.
  • La yodación o fortificación de sal es la mejor estrategia: costo-efectividad.

La  disponibilidad de SAL YODADA en nuestro país desde hace dos décadas ha permitido la corrección parcial de la deficiencia de yodo, pero no su erradicación. Se ha comprobado  que existe carencia de yodo en diversas zonas  de Andalucía,  Asturias,  Cataluña,  Extremadura, Galicia y Castilla y probablemente en otras zonas no estudiadas, e incluso en zonas no montañosas.  Esta carencia puede considerarse  actualmente de grado medio  pero los trastornos que se derivan de ella  son  tan  importantes  que  es  considerada  como  un problema de salud pública. Es por ello, que en algunas Comunidades Autónomas como Galicia, Asturias y Andalucía, se han establecido medidas legislativas para el uso obligatorio de la sal yodada en  comedores escolares lo que ha permitido importantes mejoras en el grado de deficiencia de yodo de estas Comunidades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) propugna la Yodación Universal de la sal, entendiéndose por ello  la yodación de la  sal de consumo humano y animal,  incluyendo la utilizada en  las industrias alimentarias.

En España existe sal yodada disponible en el mercado  desde 1983,  Real Decreto de 27 de abril,  que aprueba la  reglamentación técnico-sanitaria  para la obtención, circulación y venta de la sal yodada  y establece el contenido de yodo en 60 mg por Kg de sal, de tal manera que con la ingesta diaria normal de sal (unos 3 gramos /día)  se cubren las necesidades diarias de yodo.

Beneficios de la sal yodada

  • En niños/ as: la prevención de bocio, trastornos neurológicos, defectos en el lenguaje y audición y trastornos físicos como el estrabismo, sordomudez, parálisis o cretinismo.
  • En mujeres embarazadas: disminución de las tasas de aborto y de mortalidad, prevención de anomalías congénitas y mortalidad de lactantes.

  • En adolescentes: aumento del desarrollo psicomotor, del desarrollo intelectual y del rendimiento escolar.
  • En los adultos: mayor rendimiento físico e intelectual y prevención de bocio.
  • En el ganado: si consume sal yodada, ofrecerá mayor producción de carne y leche, tendrá menos abortos y mayor fertilidad.
  • En animales domésticos: aporta el yodo necesario para la síntesis de las hormonas tiroideas que intervienen en el crecimiento del animal.

Conclusiones

  • La sal llamada "marina" no es igual que la sal yodada (enriquecida en yodo), pues su contenido en yodo no es suficiente para compensar una carencia.
  • Sólo es sal yodada aquella que en el etiquetado del envase figura expresa-mente: "Sal Yodada".


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